Bravecto: una defensa de larga duración cuando llegan los días más cálidos del año

Pulgas, garrapatas y ácaros no solo generan molestias: también pueden comprometer la salud de perros y gatos. Bravecto ofrece alternativas de protección prolongada, con presentaciones adaptadas a cada especie y tratamientos que pueden extenderse desde tres meses hasta un año, siempre bajo indicación veterinaria.
La prevención antiparasitaria es una parte esencial del cuidado cotidiano. Esperar a encontrar pulgas o garrapatas puede permitir que el problema avance y alcance también al ambiente. Frente a este desafío, Bravecto desarrolló una línea de soluciones de larga duración para facilitar la continuidad de los tratamientos.
El principio activo de Bravecto es el fluralaner, perteneciente al grupo de las isoxazolinas. Actúa de manera sistémica contra diferentes parásitos externos. Una de sus principales ventajas es la duración: según la presentación, una dosis puede brindar protección durante tres meses o, en el caso de Bravecto 365 para perros, durante un año completo.
Para los perros, Bravecto Comprimido ofrece protección contra pulgas, garrapatas y ácaros durante 12 semanas. Se presenta en distintas concentraciones según el peso y puede administrarse desde las ocho semanas de vida en animales que pesen al menos dos kilos. La marca también cuenta con Bravecto 365, una formulación inyectable indicada desde los seis meses y aplicada exclusivamente por un médico veterinario.

En gatos, Bravecto Spot-On brinda tres meses de protección mediante una aplicación tópica. Bravecto Plus amplía la cobertura al combinar la acción contra parásitos externos con protección frente a determinados parásitos internos. La presentación y la dosis deben seleccionarse de acuerdo con el peso, la edad y las necesidades de cada animal.
La protección prolongada ayuda a reducir los intervalos entre aplicaciones y la posibilidad de olvidar una dosis. Sin embargo, mayor duración no significa que todas las mascotas deban recibir el mismo producto. La evaluación profesional es indispensable para elegir la alternativa adecuada, especialmente ante antecedentes clínicos o tratamientos simultáneos.
Si existe una infestación, el control también debe contemplar camas, mantas, patios y otros espacios donde los parásitos completan parte de su ciclo.
Bravecto propone convertir la prevención en un hábito más simple y sostenido. La clave está en no esperar a que aparezca el problema: consultar al veterinario, respetar la dosis correspondiente y mantener actualizado el calendario de protección.
