24 de septiembre de 2026
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Empezaron imprimiendo llaveros y hoy crean carritos 3D para perros y gatos

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Diario Animal24 de septiembre de 2026
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Empezaron imprimiendo llaveros y hoy crean carritos 3D para perros y gatos

Ricardo Rodríguez y Ana Belén Mennichelli convirtieron su taller de impresión 3D en “Volver a caminar”, un proyecto solidario que fabrica gratuitamente carritos y férulas personalizados para animales con dificultades motrices.

En 2016, Ricardo Rodríguez y Ana Belén Mennichelli comenzaron a experimentar con la impresión 3D en Bariloche. Al principio fabricaban llaveros y accesorios, pero pronto descubrieron que esa tecnología también podía utilizarse para resolver problemas reales.

Una de sus primeras experiencias solidarias fue transformar la ecografía de una embarazada no vidente en una pieza con relieve, para que pudiera reconocer mediante el tacto la forma de su bebé. Aquel trabajo les mostró que una impresora podía hacer mucho más que producir objetos.

La pareja también comparte un profundo vínculo con los animales. Con el paso de los años adoptó y rescató al menos tres perros y tres gatos. Sin embargo, el proyecto que hoy los identifica comenzó durante una jornada de Año Nuevo, cuando encontraron en una esquina de Bariloche a una gata de apenas dos meses con dificultades en sus patas traseras.

Ante la posibilidad de que no pudiera desplazarse normalmente, buscaron soluciones y encontraron pocas alternativas accesibles. Los carritos disponibles provenían del exterior y no siempre se adaptaban correctamente a animales pequeños. Entonces observaron diferentes modelos, estudiaron su funcionamiento y comprendieron que podían fabricarlos con sus propias herramientas.

Así nació “Volver a caminar”, una iniciativa sin fines de lucro que desarrolla carritos para perros y gatos pequeños y medianos, además de férulas para animales de diferentes tamaños. Sus primeras pruebas fueron realizadas con sus propios compañeros de cuatro patas, ajustando piezas, medidas y sistemas de sujeción.


Cada dispositivo se diseña desde cero. La pareja solicita datos sobre la altura, el ancho corporal, el peso y la condición física del animal. También pregunta cómo es la vivienda, ya que no es lo mismo desplazarse sobre un piso liso que atravesar desniveles o espacios reducidos.

Uno de los casos más recordados fue el de Coco, un perro que había perdido la movilidad de sus patas traseras y debía arrastrarse. Antes de construir su carrito, Ricardo y Ana Belén hablaron con su familia y consultaron al veterinario. Cuando Coco recibió el dispositivo, pudo volver a caminar y correr con mayor autonomía.

El acompañamiento profesional es una condición central del proyecto. No todos los animales necesitan un carrito: algunos conservan movilidad y pueden beneficiarse más con estimulación o rehabilitación. Un dispositivo mal indicado o ajustado podría generar nuevas lesiones.



La pareja trabaja con un caso por vez e intenta completar cada pedido en menos de una semana. Los materiales se financian con los ingresos de su propio emprendimiento y los dispositivos se entregan gratuitamente. Cuando alguien insiste en pagar, sugieren destinar ese dinero a una organización protectora.

“Volver a caminar” demuestra que la innovación también puede nacer en un pequeño taller. En este caso, la impresión 3D se convirtió en una manera concreta de unir conocimiento, solidaridad y amor por los animales.

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